The Avant

Entrar en la tienda The Avant es acceder a un lugar de contrastes, un universo acogedor pero dinámico, natural y urbano a la vez. Fundada por Sílvia García Presas en 2004, The Avant es una marca de ropa para mujer de Barcelona que usa materiales naturales, crea prendas que buscan la perfección y fabrica exclusivamente en talleres locales. ¡Tres características que sólo pueden llamarnos la atención! Conocimos a Sílvia y nos quedamos impresionados por esta mujer joven, sensible y directa, que ha sabido transformar su negocio a lo largo de los años sin olvidar sus principios e ideales.

En nuestro vídeo, te presentamos a Sílvia, su marca y prendas, su universo y su manera de trabajar.

De ventas internacionales a tienda propia en el corazón de Barcelona

Sílvia García Presas
Sílvia García Presas, creadora de The Avant

Después de estudiar la carrera de diseño en la Escuela de Artes y Técnicas de la Moda en Barcelona y un máster en arte en el prestigioso Royal College of Art en Londres, Sílvia García Presas vuelve a Barcelona.

Después de trabajar durante varios meses en el sector de la moda, Silvia decide lanzar su marca de ropa para mujer, The Avant, en el año 2005. La actividad comercial de la marca comienza vendiendo a través de agentes comerciales en diferentes países: Estados Unidos, Francia, Italia, Bélgica, España y Japón. “Gano un concurso en Nueva York y me empiezan a salir las oportunidades,” recuerda Sílvia. “Creo que mi proyección internacional también es una evolución natural de haber estado en Londres, de ver el mundo como un sitio al que se puede acceder, sin fronteras.”

En esa época, las prendas The Avant se venden en tiendas multimarcas: “El modelo era la venta más habitual en el mundo de la moda: enseñas la colección, los clientes te compran parte de la colección y junto con otras marcas, compartes su tienda.”

Archivos The Avant
Sílvia mirando imágenes de antiguas colecciones

En 2009, Sílvia, decepcionada por este modelo, decide cerrar esta etapa. Nos cuenta su experiencia: “Al principio, hay mucho interés en vender fuera. Supongo que hubo una parte de ego en querer demostrarme a mi misma que podía estar en estas tiendas con estos nombres de gran reputación. Pero cuando ví cómo funciona este mundo, me dí cuenta que no me encanjaba y fui perdiendo la ilusión poco a poco. Ví que no tenía control sobre lo que hacía, aparte de no ganar dinero. Tenía una marca que no conocía nadie, con precios altos, porque producía con muy pocas cantidades. Además, hay que saber que un agente pone su parte encima de mi coste y luego una tienda que pone la suya. Todo eso encarece el precio del producto: iba con unos precios desorbitados por la marca que era. Esto se hace bastante difícil de defender y allí surgen muchos problemas de muchas índoles.” ¿Tan negativa fue la experiencia? «No fue tan negativa. ¡Aprendí un montón! Pero después de un tiempo, entendí que no correspondía con lo que yo quería hacer y cómo lo quería hacer.»

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Para Sílvia, esta etapa en tiendas multimarcas es un aprendizaje “muy interesante pero muy duro y desgastante” y prefiere abrir su propia tienda para “organizarme yo y hacer lo que me da la gana.” Abre su propia tienda en la calle Enrique Granados, con taller adyacente, y monta su equipo, “formado por mujeres a las que admiro”, a finales de 2009. Justo cuando empieza la crisis fuerte en España. “Es difícil empezar durante una crisis,” nos confiesa. “Pero estoy convencida que esto hace que el proyecto sea mucho más sólido. Las dificultades siempre hacen que el proyecto sea robusto y que creas mucho en él. Con mucho dinero, ¡creo que lo habría quemado! (risas). He ido muy poco a poco y lo he disfrutado.”

Tienda The Avant

Recién titulada de la escuela de arte de Londres, Sílvia está muy influenciada por los movimientos artísticos cuando elige el nombre de su marca, The Avant. Hace referencia al movimiento “Avant-Garde” de principios del siglo XX que impulsa este pensamiento de búsqueda de la novedad, de la personalidad, del individualismo. “Lo elegí porque quería tener siempre este recordatorio como creadora: innovar constantentemente y no perseguir el discurso de los otros. También porque era una palabra que no designaba mi nombre propio ya que para mí lo importante era formar un equipo.”

Ropa estructurada

Podríamos describir las prendas de The Avant como muy modernas y muy clásicas a la vez, con patrones y cortes muy estudiados. Sílvia habla del estilo de su ropa a través de su tipo de clienta: “Es una mujer decidida, segura, inquieta. No tan femenina idealisticamente, no tan naive, no tan romántica, sino quizá más estructurada. Es un poco lo que busco con mi ropa: estructura, proporción de los colores, de las formas… y que todo sea armónico.”

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Sílvia piensa que la línea de sus colecciones, “rigurosa y que busca la perfección” según sus palabras, le viene de su admiración por el mundo de la sastrería: “Siempre me hubiera gustado haber hecho sastrería, pero no lo hice. Intento trasladar la perfección del oficio a mis colecciones, con mis recursos y a mi manera. Esa rigurosidad es la que me obsesiona siempre. Hacer un abrigo que esté cortado como debe estar cortado, que cae bien, que gira como tiene que girar, con ese cuello que realmente está bien hecho,… es un mundo que a mi me apasiona.”

The Avant propone colecciones pequeñas, con pocas piezas de cada modelo, “lo que hace que es un producto muy individual. Y siempre habrá gente que le interese no ir como los demás.”

La fotografía, el baile y la tierra

Sílvia se siente muy libre a la hora de crear una nueva colección: “Mi proceso creativo es algo bastante sin método. Como yo puedo hacer lo que quiera, en el fondo, pues si no me salen cinco vestidos aunque los tenga que hacer, no los hago. Si no sale, no sale. Prefiero que sea mucho más riguroso el trabajo, y que el producto que saque transmita algo, antes que llenar como una especie de Excel de tantos tops, tantos pantalones, etc.” Pero está claro que The Avant propone una colección de calle y tiene que ser variada: las personas se tienen que vestir, encontrar una parte de arriba, una parte de abajo… Por lo tanto, Sílvia siempre vigila que haya una oferta coherente.

Panel inspiración The Avant
Panel de inspiración de Sílvia

Las fuentes de inspiración de Sílvia son variadas. Menciona la fotografía de lo cotidiano, “gente que va a buscar la honestidad y la realidad. Supongo que es también mi manera de ser, expresar lo mismo con la ropa.” Otra fuente de inspiración son las culturas ancestrales a nivel de vestidos, “esa naturalidad de cómo se visten esas personas. No algo que está muy estudiado o diseñado, si no la naturalidad de una señora que se pone un pañuelo en la cabeza o se lo abrocha en la cintura, la espontaneidad.” La danza, también, “porque siempre me ha gustado bailar. La naturalidad del bailarín, cómo se va cubriendo, poniendo capas y capas. Sin pensarlo mucho, estéticamente queda muy potente,” reflexiona Sílvia. Otra fuente que Sílvia apunta es su atracción por el mundo rural: “He estado viviendo en la ciudad, pero yo tengo un componente muy de tierra, de pies en el suelo, de tocar, de materias, porque he estado muy cercana a la montaña desde pequeñita. Esto creo que me influencia en la nobleza de los materiales y sobre todo en la intensidad de los colores.”

De la idea a la prueba

Inspirada por todas estas fuentes, Sílvia va acumulando ideas y bocetos en una carpeta. “Tengo miles de cosas allí dibujadas: mal, bien, peor… un sitio de donde saco ideas. Escojo las que me apetecen más, por la razón que sea en ese momento.”

Sílvia dibuja patrón - The Avant

Luego se pone a trabajar en esa prenda: hace los patrones con la patronista, Carmen; cortan el patrón en el tejido de muestra para probar (la glasilla) con la ayudante del taller; la modista, Pilar, monta la prenda. La prueban en un maniquí, y luego se la prueba Sílvia o a veces una de sus colaboradoras.

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Van retocando y mejorando hasta llegar a una pieza que Sílvia considere perfecta. “Para mi es súper importante la comodidad,” explica Sílvia. “La gente se compra la ropa por una sencilla razón: porque se siente muy bien dentro, y no sólo por razones estéticas. Eso tienes que conseguirlo a base de perfeccionar el modelo. Encontrar la proporción correcta. Un buen producto es la coordinación perfecta del color y de la forma.”

Prueba Maniquí The Avant

Fibras de primera

Una de las apuestas de Sílvia con sus colecciones es la calidad de la fibra que usa, siempre de primera: lana mohair, seda, pana de la firma italiana Loro Piana, etc. “Está claro que es una apuesta complicada”, reconoce la diseñadora, “porque el precio va acorde a la calidad, pero creo que he acertado, porque encontré una clientela que lo valora.” Esta característica se aprecia muy bien cuando una toca la ropa de The Avant: además de un diseño muy cuidado, ¡la materia prima es una gozada!

Chaqueta lana The Avant

En cuanto al origen de las telas, nos confiesa que es un dato que no es fácil de sacar. Sabe a quién lo compra, pero no siempre dónde se fabrica. “Yo compro por ejemplo a un proveedor de París seda que viene de China. Los otros tejidos que compro en Italia, como el lino, el algodón, la lana… Sé que en Italia no se producen, son acabados. La piel de la falda de mi colección de este invierno es del Norte de Cataluña y otra, la de los bolsos, es de Nápoles. El algodón que tengo este invierno para unas camisetas apretadas, sé que es una fábrica familiar italiana, los conocí en la feria de telas donde las compré, Première Vision.” Es evidente que cualquier producto es el resultado de una larga cadena de operaciones efectuadas en multiples lugares, por lo que la noción de «made in X» tiene muchos limites.

Fabricación local

Cuando Sílvia valora que los prototipos realizados junto a sus colaboradoras en su taller son perfectos, los manda a producir en talleres locales: están casi todos en la provincia de Barcelona y alguno en otras zonas de Cataluña.

Le preguntamos si se ha planteado alguna vez producir fuera: “No, nunca. Pero si lo hiciera, iría personalmente a conocer y ver las condiciones, para saber lo que estoy haciendo. Sabiendo dónde se hace, quién y cómo se hace. Todo lo que me hacen actualmente, sé quién lo hace. Eso me da tranquilidad”, nos explica Sílvia.

The Avant trabaja con especialistas desde hace muchos años, construyendo relaciones de confianza mutua: “No hay nadie que esté por encima del otro porque sabemos que para existir hay que ayudarse”, analiza Sílvia. “Es algo que he ido aprendiendo. Al principio eres muy autoritario y con el tiempo ves que no vas a ningún lado porque tú los necesitas igual que ellos a ti. Es de igual a igual. No es proveedor-cliente. Además no me gusta este término. Yo soy cliente de ellos pero también ellos serán clientes de otros.”

Etiqueta The Avant
Etiqueta de las prendas The Avant: «Esta pieza no forma parte de una producción masiva. Ha sido confeccionada en Barcelona por manos expertas y buscando la mejor calidad en los tejidos.»

Los talleres y fabricantes con los que trabaja The Avant son los siguientes:

Artesano de la piel para accesorios – Barcelona

The Avant no solo propone ropa, pero algunos accesorios. Los que se fabrican con piel, tipo bolso o cinturón, están realizadas por un artesano de Barcelona, en el barrio de Sants.

Tintes – Terrassa

Un taller de Terrassa recibe las prendas de sedas y algodones cosidas y luego las tiñe. Nos llama la atención que se haga en este sentido y no al revés, como se hace tradicionalmente. Indagamos por qué: “Es un proceso muy artesanal, que hago desde el principio”, nos explica Sílvia. “Inicialmente, lo hice un poco ‘a la falta de recursos, mucha imaginación’, pero lo sigo haciendo así por el resultado que me da: el tejido queda mucho más suave y los colores son los que yo quiero. Busco combinar diferentes materiales en la prenda y cada material coge un color diferente, y eso da mucha riqueza. Es muy laborioso pero como hace tanto tiempo que lo hago, tengo un poco la mano en eso, no tengo miedo. Luego hago inventos… tiño una prenda y no sé lo que va a pasar. ¡Eso es lo más divertido porque te pueden venir maravillas!” Estas prendas de seda teñida son las «Icons», unas mini-colecciones presentes en temporada.

Punto a mano – Barcelona

Un taller muy pequeño del distrito de Poble Nou, en Barcelona, fabrica las prendas de punto a mano. “Trabajo con ellos todos los años, desde el principio. Me hacen a veces cosas muy complicadas que no me haría nadie más”, constata Sílvia.

The Avant - tienda

Tricot con tecnología punta – Igualada

En Igualada, un pueblo con mucha historia textil en Cataluña, hay un taller que trabaja con máquinas de tecnología punta japonesa. Las prendas salen enteras de la máquina, sin costuras.
“Hay que verlo porque realmente, ¡es impresionante!”, nos dice con entusiasmo Sílvia. “Se llama ‘fully fashioned’. Ves el jersey bajar poco a poco de la máquina, con el cuerpo, las mangas… ¡Es alucinante!”
Cuando habla de ello, se nota que Sílvia tiene mucha admiración y respeto por este taller y su apuesta: “Casi todos sus clientes son clientes ‘top’ de Europa, pero muy pocos de aquí España. Hay gente que encuentra sus precios muy altos, pero yo lo entiendo todo. Yo no le discuto nada. Podré hacerlo o no podré hacerlo, pero es una maravilla, con una materia buenísima, con estas máquinas que valen una fortuna.”

Confección prendas – Barcelona

Hay dos talleres ubicados en el barrio del Clot de Barcelona que confeccionan abrigos, camisas, pantalones, vestidos… o sea, todo el resto de prendas.

Supervivientes de la industria local

Fabricar localmente es una apuesta arriesgada y complicada. Nosotros la apoyamos al 100%. De eso se trata con Barcelona Fabrica, por eso nos interesa mucho conocer la visión de los que fabrican de esa manera. “Yo no soy economista pero, produciendo fuera de España, evidentemente nos hemos cargado toda una industria y no creo que sea bueno. No es sólo la confección si no toda la gente que está alrededor. Son miles de oficios que dependen de ello: el bordador, el que estampa, el que tiñe, el patronista… todo eso ahora es muy difícil de encontrar”, observa Sílvia.

Sílvia The Avant

Aún así, Sílvia ve cierta estabilidad, aunque frágil: “Para mi, no va a peor. Llevo años con este negocio y tengo la confianza de los fabricantes y ellos la mía. Pero no hay tantos. Si algo pasara a algunos de ellos, me costaría mucho encontrar a otro. Supongo que los que quedan es gente que trabaja muy bien, muy especializada, que se sabe valorar.”

Fabricación local rima inevitablemente con incremento de costes. “Está claro que los costes de producción de aquí, de cerca de Barcelona, no son los mismos que en un país donde las condiciones laborales no son iguales. Aunque esté todo muy regulado, no es lo mismo el coste de vida de aquí que el coste de vida de los países en vías de desarrollo, por tanto, los costes de producción de aquí son altos. Eso repercute en el precio final pero tengo una clientela que sabe que producimos pequeñas cantidades, que es uno de los valores distintivos de la marca.” El poder adquisitivo marca inevitablemente el tipo de personas que entran en la tienda de The Avant. “Es un producto con un precio que no es accesible a todo el mundo, y somos conscientes de ello», reconoce Sílvia.

En su página web, The Avant reivindica el “buy less but buy better” (“compra menos pero de mejor calidad”). Sílvia nos comenta: “Nuestras decisiones de consumo, sumadas, tienen efectos a nivel global. Yo creo en el individuo, en esta pequeña acción de comprar en una pequeña tienda y no en una gran marca porque estás, de alguna manera, interviniendo o favoreciendo una pequeña industria, una red de salarios y de personas que están trabajando en tu localidad. Estás alimentando y enriqueciendo tu comunidad. Nosotras, sin estas clientas, ¡no podríamos trabajar! Es una cadena, porque el artesano de la piel que me hace los bolsos y trabaja para otras diseñadoras está él solo en su taller pero puede sobrevivir gracias a que le damos este trabajo. Pues a mi me hace ilusión. Lo veo feliz haciendo su trabajo, veo que es un trabajo manual, que es una persona perfeccionista y rigurosa.”

Tienda The Avant

Parece ser que cada vez más personas se preocupan por dónde y cómo se fabrican los objetos que compran. ¿Moda pasajera o tendencia que está para quedarse? “Yo creo que está para quedarse,” contesta Sílvia. “No tiene marcha atrás. Ves gente que nunca se ha interesado y poco a poco empieza a comprar justo, ecológico, local… Yo creo que todos estamos mucho más concienciados de que nuestro papel y nuestras decisiones son importantes para el funcionamiento del mundo.”

Tienda física y online

La tienda de The Avant es un lugar encantador, lleno de simplicidad y belleza. Al fondo de la tienda, hay un par de espacios más: el rincón Primitiu, de objetos para la casa (luego hablamos más de él), y al fondo, el taller. “Que esté todo junto – tienda y taller – es bonito y dinámico,” asegura Sílvia. Todas nos enteramos de las cosas que están pasando: vemos a la clientela, podemos enseñarnos lo que estamos haciendo las unas a las otras, cuando llegan tejidos, todas los vemos,… Eso crea un equipo más cohesionado, como una tribu.”

La mayoría de clientas saben que el taller está allí, me comenta Sílvia, “porque ponen la cabeza y con un poco de chafardeo, lo ven. No lo explicamos siempre, pero tampoco nos escondemos. Hay un mundo detrás. Es la cocina… es como estar comiendo y ver cómo se hacen los platos.”

Sílvia y Tamara

En 2018, Sílvia y su equipo, en particular Tamara, encargada de la comunicación, hicieron una apuesta estratégica fuerte con en lanzamiento de su nueva tienda online. “Como mi vocación al inicio del negocio era internacional, el online es muy natural para mí. Gracias a este medio, podemos llegar a clientas en cualquier punto del mundo, que nos leen, ven nuestra filosofía, creen en ello y nos compran.”

La e-shop representa una vía de crecimiento sin intermediarios y con control total, en la que Sílvia cree mucho para crecer. “Queremos crecer, para hacer crecer el equipo, no para forrarse, ¡porque si no estaríamos haciendo otras cosas, está claro! (risas) Crecer porque necesitamos recursos para hacer cosas nuevas.”

Rincón Primitiu, artesanía de todo el mundo

Para hablarnos del rincón “Primitiu” de su tienda, Sílvia nos cuenta una anécdota: “Un día mi padre me dice: ‘Sílvia, esto que has comprado y quieres vender en tu tienda, es muy primitivo.’ Eran unos cuchillos con un mango de cuerno de cabra de Fez, en Marruecos. Le contesté: ‘Claro que es primitivo… ¡y por eso me gusta!’”

Rinción Primitiu The Avant

Cuando viaja por el mundo, Sílvia busca y encuentra objetos de esta índole, que son hechos artesanalmente, pensados para una función y que se han ido perfeccionando con el paso del tiempo. “No tienen ninguna decoración, no son diseñados… son útiles,” explica Sílvia. “La función está muy por encima del diseño. Pero en sí, como hay mucha tradición y sabiduría en cómo hacerlo, llega a ser un producto muy estético y maravilloso a mis ojos.”

Sílvia decidió juntarlos en un espacio de su tienda, para que sus clientas tengan acceso a ellos y porque “explican algo más de mi universo.” Llamó a este rincón “Primitiu”, que significa “primitivo” en catalán, en referencia a la palabra que usó su padre.

Galería de fotos – clica para verlas en grande

Una serie de piezas emblemáticas del rincón Primitiu, y de las más antiguas, son cerámicas griegas. “Yo me enamoré de la persona que hay detrás de esa cerámica, Atsonios. Somos amigos. Aunque él habla griego y yo inglés, nos entendemos. He estado trabajando con él en su taller, aprendiendo cómo se hacen las piezas.” Un día, Sílvia tuvo en sus manos una cerámica que le encantó y cuando la giró, vio un estampado que ponía “Sifnos”. Es el nombre de la isla griega donde se produce. “Decidí ir a su taller. Él pensó que eso era extrañísimo, que alguien viniera de tan lejos a buscar cerámica,” nos cuenta Sílvia. “Conocí a la familia, son cuatro generaciones de ceramistas. Su abuelo y su tatarabuelo recibían embarcaciones en su pequeña playa, compraban las cerámicas y se las llevaban a diferentes islas.” Sílvia admira esas piezas: “Son básicas y limpias. Siempre tienen la misma forma y siempre trabaja con 4 colores. Para mi, son simplemente perfectas.”

¿Dónde?

Fachada The Avant

La tienda The Avant está en la Calle Enrique Granados, calle emblemática y llena de tiendas y restaurantes en el distrito del Eixample Izquierdo de Barcelona.

Calle Enrique Granados, 106
08008 Barcelona
93 300 76 73
Google Maps
TMB: Diagonal

Horario: De lunes a viernes de 10h30 a 20h30. Sábados de 10h30 a 14h30.

También puedes comprar online: visita la e-shop

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