¡Al agua, patos! Usamos esa expresión para animar a alguien a darse un remojón o, de manera metafórica, a iniciar en grupo un reto. Es una comparación con el momento en que los patitos se lanzan al agua siguiendo los pasos de su madre.
Ana Pujol no siguió a su mamá, pero sí que se lanzó al agua siendo ella madre primeriza, cuando creó su primer primer bañador de niña en el año 1994 y dió a luz a su marca, Al Agua Patos. Hoy en día, después de muchas aventuras, obstáculos y apuestas, sigue con este mismo modelo de bañador y una amplia colección de bañadores y todos sus complementos para niños de 0 a 18 años. Además, tiene una línea de ropa de invierno para bebés y pequeños hasta 8 años.

La línea de Al Agua Patos es muy clásica, atemporal, con una selección de colores muy cuidada. A nosotros, ¡nos encanta! La conocimos paseando por nuestro barrio de Sants en Barcelona, donde tenía un outlet hasta hace menos de un año. Cuando nos enteramos que el taller estaba al otro lado de la calle, ¡nos gustó todavía más!

En nuestro vídeo, te llevamos a conocer a Ana, su historia, su taller (ahora en calle Calabria, Barcelona) y su producto.

Ahora te contamos en detalle la historia de Al Agua Patos, así como los procesos de fabricación de los bañadores y prendas infantiles de Ana Pujol.

De bañadores de señora a bañadores de niña

Ana Pujol Al Agua Patos

Ana Pujol, creadora de Al Agua Patos

Una buena mezcla de tenacidad e intuición le fueron útiles a Ana Pujol para iniciar su marca. No fue levantarse una buena mañana, dibujar y confeccionar una línea de bañadores y, acto seguido, abrir su propia tienda. Las cosas no suelen ir así. Son oportunidades, errores y adversidades que piden capacidad de adaptación, mucho trabajo, algo de olfato y mucha lucidez.

“Estudié diseño de moda y empecé haciendo bañadores de señora. ¡Era muy difícil! Yo conseguía vender un poco, pero crecer era difícil.” Ana se acuerda de su primer local, una antigua portería en la calle Rosselló, entre Rambla Cataluña y Paseo de Gracia. “No sabes lo cutre que era!”, nos cuenta. “Pero quería un sitio donde la gente me pudiera venir a comprar, tenía que ser zona comercial.”

Rápidamente, Ana se vio obligada a hacer la mayoría de sus bañadores a medida, principalmente porque no tenía stock: “Venían las señoras, se probaban el bikini y te decían: ‘sí, pero… esto en aquel color’ o ‘aquí noto un poco de arruguita’. Cuando vas a un sitio para comprar un bañador, te lo pruebas y si no te gusta, no te lo compras y te vas. Si te dicen: ‘si quieres, lo puedes encargar’ ¡pues lo encargas siempre! Por lo que el 90 y pico porciento lo encargaba. El precio no era más alto por encargarlo. Era súper barato… y yo no ganaba nada.” Además, nos comenta, hay la parte psicológica que entra en juego: “Si encargas un bikini, ¡te lo esperas perfecto! Y eso es difícil…”

Al Agua Patos Bobina Mano

El primer bañador

Después de 4 años, en 1994, embarazadísima de su primera hija a punto de nacer, Ana probó a hacer un bañador para niñas. Y… ¡magia!

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Este bañador, el primer modelo que creó, todavía está en las colecciones de Ana, con ligeras variaciones cada año.

Fue inspirado por un dibujo que estaba en la habitación de su hija. “No era exactamente así pero era una cenefa de patos donde cada uno iba haciendo una cosa y había tres que estaban en esta posición. Me llamaron la atención.”

logo Al Agua Patos cajaUna cosa llevó a la otra: primero fue el dibujo, y luego el nombre y el logo de Al Agua Patos. “Es una imagen familiar, un clásico, algo que hemos oído todos de toda la vida, recuerda al mundo del agua, el dibujo es súper fácil de hacer… reúne cantidades de ventajas.” Salvo para el ámbito internacional, donde es “¡un nombre fatal! Muy largo, no se entiende, por mucho que lo expliques, no lo entienden… es muy cultural.”

Nosotros opinamos que precisamente, no llevar un nombre inglés como hacen muchas marcas hoy en día, le da una identidad local y nos mola. Además, no le ha impedido vender en Italia o Francia, por ejemplo.

Los patos se multiplican

Ese bañador funciona y ese, sí que es rentable. “Empecé yo con la maletita visitando tiendas y me compraba todo el mundo. El primer año, a trancas y barrancas, conseguí 4 clientes en Barcelona. Me compraron muy poquito y repitieron.” Al año siguiente, ya toda Barcelona y en poco tiempo, toda Cataluña. Al año siguiente se fue a Madrid, donde les compró Musgo, una cadena que llegó a ser muy grande.

Para Ana, Musgo fue un salto de cantidad impresionante: “Bufff, nos quedamos: ‘¿Qué? ¿Esas cantidades existen?’ Fueron muy buenos años para Al Agua Patos. Además, estamos entre 2002 y 2008 y la economía española funcionaba muy bien. Ana recuerda: “vendíamos muchísimo y era muy fácil porque en todo el año, lo único que hacíamos eran bañadores. A ver ‘muy fácil’: me refiero al primer año cuando hice una braguita, un bañador y un boxer de niño. A partir de allí hemos ido añadiendo cada año. Ahora tenemos una gran gama de prendas, por lo que, en comparación, el primer año fue fácil.” Además, en aquella época, sólo hacía bañadores: “Teníamos desde junio hasta febrero, tranquilamente, para fabricar. Cosa que hoy en día no nos pasa, ya que tenemos que hacer la colección de invierno.”

Ana estuvo un par de año en el local de la calle Rosselló y luego pasó al sótano de la farmacia de su mamá en la carretera de Sants donde se quedó dos años. Eran entonces 6 personas. En 2002, pasaron a un local más grande, en la calle Olzinelles. En septiembre de 2017 se mudaron al taller de la calle Calabria, que visitamos nosotros. Ahora, contando el personal de las tiendas, son unas 30 personas.

Con su propio letrero

Ana se vió muy limitada en tiendas multimarcas (intermediarios, pedidos pequeños, falta de identidad…) y en 2008, decidió abrir su primera tienda en la calle Calaz Calvet, en la zona alta de Barcelona. Y no funcionó. Por dos razones principales: la ubicación (un callejón malo) y la colección de invierno.

Al abrir una tienda propia, necesitó vender ropa de invierno – no solo bañadores que se venden únicamente la mitad del año. Como no tenía un producto propio de invierno, tuvo que comprar. Ana nos cuenta con toda lucidez y honestidad: “Perdí, buf, ¡hasta la camisa! Compré bastante, me equivoqué bastante al comprar… es difícil comprar. Cuando yo dibujo una cosa, no sólo la dibujo: la dibujo, la hago, pregunto, la observo, la enseño, la analizo y al final decido si la tiro hacia delante. En cambio, vas a ver un muestrario: “eeeh, ¡qué mono! Lo compro” y no te detienes a analizar y a pensar. Y compré muy mal. Compré cosas de colores beige, marrones… Que eran muy monas, pero no comerciales.”

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Ana no abandonó su idea y abrió otra tienda en 2010, que hoy en día sigue existiendo. Esta vez fue con su propia colección de invierno. Está en la calle Laforja, no muy lejos de la primera, en el distrito de Sant Gervasi-Galvany, entre Travessera de Gracia y Via Augusta. Siguieron el resto de tiendas: Sant Cugat, Sarrià (Capitan Arenas), Madrid, Valencia, Palma de Mallorca y finalmente, la Illa Diagonal, en Barcelona, desde septiembre de 2017.

Al Agua Patos Tienda calle

A nivel internacional también está presente en tiendas multimarca en Italia, Portugal, Francia y en México D.F. También le gustaría tener tienda propia en Francia, pero “a corto plazo, no es mi primer objetivo. Por ilusión que no quede, a mi lo que me haría ilusión es una tienda propia en Roma y una en Aix-en-Provence.”

Dibujar, cortar, pintar… ¡y no es un juego de niños!

Un diseño atemporal

Una cosa que nos gusta en la ropa de Al Agua Patos es su estilo minimalista y clásico. Además de gustarnos a nivel estético, creemos que es una apuesta duradera: los bañadores y las prendas se pueden pasar a los hermanos, a las primas, a los amiguitos – lo que todos hacemos con los niños… ¡crecen tan rápido! – y de aquí a 5 años, o 10, no se verá pasado de moda.

Verano

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El bañador y todos sus conjuntos son el producto estrella de Al Agua Patos. Son modelos clásicos, pero siempre tienen algún invento original (como esas chanclas en el bañador que nosotros compramos en el Outlet de Al Agua Patos el verano pasado), generalmente una mezcla de tejidos y son de colores vitamínicos, muy solares.

Cuando le pregunto qué fuentes de inspiración usa para sus colecciones, Ana nos dice que es su producto antiguo. Los patrones cambian muy poco. Lo que varía son adornos o colores. Una parte que antes era blanco y rojo podría tener en una parte un dibujo pequeño y en la otra, el mismo dibujo en más grande, por ejemplo. “Para mi, la moda es más la manera de ponerse la ropa. Por ejemplo, que ahora se lleven más calcetines en vez de leotardos. Pero el bañador no acepta moda.”

Invierno

La ropa de invierno es muy básica, donde predominan los colores empolvados y los tejidos naturales. Es como la que llevamos los adultos, pero en pequeño. “Los patrones de mis vestidos podrían ser los de hace 30 años. No me renuevo, francamente. Intento, eh. Intento entrar en la onda de cosas nuevas pero sé que buscan en nosotros una cosa clásica. A la que me aparto, ¡malo!”

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Las etapas de realización

Vamos a repasar, etapa por etapa, cómo nacen las prendas de Al Agua Patos realizadas por Ana, sus 18 colaboradoras (5 de administración y 13 en el taller) y los talleres externos con los que colaboran.

Diseño y patrones

Ana y Marta Al Agua Patos

Ana y Marta mirando prendas de la colección de verano

Ana lo diseña todo sola, a mano, pero siempre pregunta la opinión de todas las chicas de su empresa, sobre todo a Marta, la coordinadora de tiendas.

Dicho eso, los patrones de bañadores, que lleva 23 años haciendo, los tienen muy estudiados. Lo que tienen que trabajar más son las novedades, las prendas y complementos que añade cada año a sus colecciones – por ejemplo, este año fueron los abrigos.

Patrón culetín

Telas, colores y estampados

Todos los estampados – cuyas impresiones se hacen en un taller de Sabadell – de los bañadores de Al Agua Patos son exclusivos.

Como ya comentamos, Ana y su equipo dedican mucho esfuerzo al tema de las telas y de los colores. Prueba de ello es una particularidad que nos ha gustado mucho conocer cuando visitamos el taller de Ana, y es ¡que pintan prendas!

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Ana nos cuenta: “No usamos tecnología, todo es muy manual y artesano, pero sí que estudiamos mucho la manera de hacer las cosas. Para nosotros, el color es lo más importante de una prenda. Es crucial vigilar que no haya ningún color que no pegue y se cargue la prenda. Y eso, si te fijas, lo encuentras en un 95% de los casos de la ropa mundial. Casi siempre hay un color que no pega, sobre todo en infantil porque las cosas van muy mezcladas. Es que es difícil encontrar juuusto los colores y cuando no los encontramos, pues nosotros hemos decidido pintarlos.

Impresionante, ¿verdad? Estoy convencida de que este tipo de detalle hace la diferencia – sin que nos diéramos cuenta – entre una prenda regulín y una prenda realmente bonita, que te llama la atención.

Muestra Tela Cactus

En cuanto al origen, los tejidos de las colecciones de invierno de Al Agua Patos y la lycra (microfibra) en blanco son europeos.

Prototipos y muestras

Se realizan todos los prototipos en el taller de la calle Calabria de Barcelona, en el Eixample izquierdo. Al principio de todo, durante los 2 o 3 primeros años, Ana los cosía, pero ya no puede, “por una cuestión de tiempo, porque me encanta coser, es muy chulo.”
Cuatro costureras, Ani, Isabel, Lucía y Gabriela, confeccionan los prototipos en el taller.

Taller costura Al Agua Patos

Ana es muy exigente y desestima muchos prototipos, sobre todo las telas. “El 90% de lo que rechazo es la tela. Primero, pido muchos dibujos y cuando nos llegan, si hay alguna cosa aceptable, trabajamos por allí.”

Al Agua Patos detalle prenda

Marcadas y corte

Carol dibuja las marcadas de los patrones… ¡a una velocidad tremenda! Cuando la vimos, nos quedamos impresionados. “Se podría hacer con ordenador,” nos explica Ana, “pero es que Carol lo hace muy bien y muy rápido. Además, ahorramos mucha tela, porque ella sabe encajar muchas piezas en una superficie. Con las máquinas, cuando lo hemos encargado, se desperdiciaban muchos metros.” Eso nos demuestra que la experiencia, el buen ojo y la habilidad manual pueden ser muy superiores a las máquinas…

Al Agua Patos Carol dibujo

De allí, pasa a una mesa muy larga donde Maite y Jesica miden las telas, las cortan con tijeras y hacen las marcadas de las piezas, indicando qué parte de la prenda es cada trozo.

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Luego, Fina y Puri usan esas máquinas que siempre suenan en el taller de Al Agua Patos… la máquina de corte.

“Hacemos el corte de una manera muy rudimentaria. Nadie trabaja así como nosotros, pero a nosotros nos funciona«, remarca Ana. «La gente hace los patrones por ordenador y los envía a la máquina de corte o se va a un gran taller donde se lo cortan con tecnología punta. Pero eso es una tecnología carísima y si analizas lo que nos podríamos ahorrar con todo lo que costaría, para amortizar, necesitaríamos muchísimos años.”

Confección, acabados y bordados

La confección básica de la prenda se encarga a talleres externos, por cuestión de coste, comodidad y volumen. Aproximadamente el 70% de la fabricación en esos talleres externos se hace en España (principalmente Barcelona y Cataluña) y el 30% en China e India, por razones económicas. Ana nos explica que esta fabricación asiática le permite bajar el precio de todas sus prendas y añade: “no me parece justo ponernos la medalla de “Made in Spain” en nuestro marketing, porque no es el caso del 100% de nuestras prendas.”

Luego, los acabados y bordados se hacen en el propio taller de Al Agua Patos.

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Para mí es clave tener un poco de taller. Creo que en general, las marcas de mi medida que no confeccionan internamente no suelen tener nada y eso es muy malo porque es depender mucho de terceros.” Ana es muy honesta y nos dice que “fabricaría todo fuera si pudiera, porque sería más económico y menos complicación”. Pero para llegar a cierto estándar de calidad, es imprescindible tener taller, según ella: “las cosas un poco elaboradas, como los cuellos o bordados, es imposible que nos lo hagan bien fuera, lo hemos probado.”

Lo básico, fuera. Lo complicado y elaborado, en su taller. Esa es el equilibrio que Ana ha encontrado – y le ha funcionado hasta ahora – para su marca.

Planchado y empaquetado

Después de repasar las prendas una por una, y planchar las que se tengan que planchar (por ejemplo las de doble tela), se etiquetan y se empaquetan en el taller… listas para ser enviadas a las tiendas.

Planificación y producción

A nivel de volumen, se vende bastante más en verano que en invierno – el bañador sigue siendo su producto estrella. Pero para mantener sus tiendas todo el año, Al Agua Patos tiene que sacar dos colecciones al año. ¿Cómo se monta una colección, con qué timing?

Al Agua Patos Tablero planning

Ana nos explica: «El verano empieza, en teoría, en febrero, que coincide con la feria de tejidos en París, el Première Vision. Empezamos a ver tejidos allí y luego cuando lo que estamos haciendo aquí nos deja, vamos haciendo el diseño. Se presenta en junio en la Feria Internacional de Moda Infantil (FIMI) de Madrid, donde nos compran para tiendas multimarca. A partir de entonces, lo bueno sería empezar la producción, empezar a confeccionar pero la realidad, como estamos liados con muchas otras cosas, es que no empezamos hasta septiembre. Es cuando hacemos los pedidos de todo para ir empezando la confección. Tenemos que tener la colección terminada completa a final de enero. Se ponen en tiendas en febrero. El invierno es igual, pero a la inversa, con la feria de Madrid en enero.”

Al Agua Patos Fina y Ana

Fina y Ana repasando cortes de prendas

Por lo que siempre están con las dos colecciones a la vez, preparando una y confeccionando la otra. Cuando visitamos el taller en enero, Ana y Marta preparaban la gama de invierno para la feria de Madrid y las costureras hacían bordados en camisetas de verano. Es un poco esquizofrénico, ¡pero es el pan de cada día para los fabricantes de ropa!

Ana nos lo confirma, es intenso: “Siempre he ido al 100%, nunca he podido trabajar más de lo que trabajo. Además hay que contar que cuando no hacía la colección de invierno, tenía 3 niños pequeños. Es muy complicado. Visto a toro pasado, me doy cuenta de que no sé ni cómo podía.”

Dónde comprar Al Agua Patos

Nosotros te vamos a hablar de las tiendas propias de Al Agua Patos, pero como ya hemos comentado, podrás encontrar sus bañadores y prendas en tiendas multimarca.

Oh y antes de decirte dónde… podemos hablar de cuánto cuesta comprar Al Agua Patos. Cojamos ejemplos de la colección de invierno: los vestidos, 49€; los jerseys entre 29 y 39€; un pelele de punto 48€, las blusas entre 19 y 29€. En verano, hay que contar unos 49€ para el bañador de niña, 19€ para el culetín de bebé y 25€ para el bóxer de niño. Todo eso para prendas con detalles muy bonitos, y bañadores que realmente son diferentes al resto.

Al Agua Patos outlet

Si queréis empezar probando la marca destinando un poco menos de dinero, os aconsejamos ir a ver su tienda Outlet, en calle Calabria (¡donde tienen el taller!). Allí encontraréis prendas de colecciones anteriores (y en perfecto estado, ¡claro!) que venden a precios muy (pero que muy) rebajados: entre 6€ y 16€. Hay que buscar un poco más, tener un poco de suerte en cuanto a tallas y modelos… pero si la hay, ¡son chollos!

Nosotros hemos comprado un vestido y un par de blusas de invierno así como bañadores de niñas, e incluso toallas de playa! Los bañadores quedan en muy buen estado después de horas de juego en la playa y de múltiples baños en el mar. Y realmente tienen un diseño muy destacable, con estilo elegante y alegre a la vez – pero nunca chillón. Lo mismo aplica a las prendas de invierno: elegantes, y en este caso, con colores más suaves y discretos.

Barcelona

Al Agua Patos Tienda Laforja

Laforja, 79
Sant Gervasi-Galvany
93 414 49 65
TMB: L6 Muntaner
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Manuel de Falla, 11
Sarrià
93 205 12 83
TMB: L3 Maria Cristina / L6 Sarrià
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Centro comercial L’illa Diagonal
Av. Diagonal 557 – Planta 0 – Local 2.56Al Agua Patos Logo Ventana
Les Corts
934216281
TMB: L3 Maria Cristina / T1, 2, 3 L’Illa
Google Map

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El Outlet:
Calabria, 174
Eixample izquierdo
934216281
TMB: L1 Rocafort / L5 Entença
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Sant Cugat

Santa Maria, 14
San Cugat
93 674 76 94
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Resto de España

Hay tiendas Al Agua Patos en Madrid, Palma de Mallorca y Valencia.

Tienda online

Desde marzo de 2017. Aunque no es la misma experiencia comprar online (sobre todo cuando se trata de textiles de la calidad de los de Al Agua Patos), ¡es muy cómodo! Sobre todo si no tienes facilidad para desplazarte hasta una de las tiendas.

Echa un vistazo a la e-shop

Redes sociales

La marca de los bañadores infantiles más patosos está activa y presente en redes sociales, sobre todo en Facebook e Instagram, donde verás avances de temporada o podrás participar a concursos y sorteos.